Archivo de la categoría ‘Lo que me rompe las bolas’
El mundial de fútbol es un fenómeno que sucede cada 4 años, y que quienes gustamos de ese deporte esperamos con ansias para poder ver en un sólo campeonato a los mejores jugadores de las mejores selecciones del planeta.
Pero también en esta época, los mismos que disfrutamos de este espectáculo, tenemos que soportar una diversidad de gente que pulula como bola sin manija, y sin otra razón de ser que romper las bolas sin prisa pero sin pausa.
Acá una pequeña y humilde lista de los que, a mi parecer, suelen ser los que más rompen las bolas en este preciado mes, aún más preciado que ver el cometa Halley.
- Los que durante 3 años y 11 meses se la pasan diciendo “yo no miro fútbol, no me interesa”, y después hay que bancárselos opinando si Maradona armó bien o mal el equipo.
- Los que hinchan por una selección, y a medida que quedan eliminadas, van hinchando por las que quedan.
- Los simplistas que hinchan por el favorito.
- Los demagogos que hinchan por el más débil.
- Los que se sientan a ver un partido y se ponen a hablar sin parar de cualquier otra cosa que no tiene nada que ver.
- Las casas de electrodomésticos que pasan una y otra vez los partidos de Argentina (como si hacer eso fuera a cambiar los resultados).
- Los que miran todos los programas deportivos que analizan el mismo partido y dicen lo mismo.
- Los que bancan a morir a Niembro.
- Niembro.
- Los que la única ropa que se ponen durante todo el mes es la camiseta de la selección.
- Los programas de televisión que pasan las participaciones de las selecciones en todos los mundiales de la historia.
Y éstos son sólo algunos….
Te gustan las novelas. Te encantan. Todos los días mirás una, te metés en sus historias, te compenetrás con los personajes… Puteás a la malvada y te identificas con la pobre infeliz que lo único que quiere es estar con el chico lindo. Así por meses… Y cuando termina, cuando llega el punto final de los finales, el último capítulo… Empezás a ver otra!!!! ¿Cómo puede ser? Si hace dos días que terminaste de ver una!!! Pero no, ahí va ella y se engancha con otra novela ¡que es exactamente igual a la anterior! Y vuelta al horario vedado para ver cualquier otra cosa (porque que ni se me ocurra querer ver otra cosa en ese horario), y vuelta a estar cuatro o cinco meses Leer el resto de esta entrada »
Existen, dentro de la categoría de “frases hechas” las preguntas con respuesta obvia. Esas del tipo “¿Viniste?” o “¿Te cortaste el pelo?” cuando uno se apersona en algún lugar o muestra el nuevo look creado por un peluquero. Preguntas que dan lugar a responder sarcásticamente, con el respectivo enojo por parte del interrogador cuando ponemos en evidencia la estupidez de su pregunta. Son como reflejos, cosas que no podemos controlar. Preguntamos por el simple hecho de hacerlo, para inicar una conversación, por educación si se quiere.
Pero de todas las preguntas obvias, hay una que no entiendo, no porque su respuesta sea demasiado obvia, sino porque la pregunta en sí nos dice algo más. Me molesta que, antes de una confesión o un comentario muy personal te pregunten “¿Puedo ser sincero/a con vos?” ¿De verdad se les ocurre hacer esa pregunta? Leer el resto de esta entrada »
Me cansa escuchar siempre lo mismo: que Cobos debería renunciar cono Vice, ya que no comparte la misma política que la Presidente, y que eso , desde el lugar que ocupa, es incomprensible. Creo que, más allá de que sea Cobos o cualquiera, es sano que en un lugar tan importante exista alguien que represente a la oposición, alguien que desafíe las ideas y las propuestas (a veces impuestas) de quien está guiando nuestra política. El presidente no es el dueño de la verdad por más que haya obtenido la mayoría de votos. Es simplemente un instrumento, y si ese instrumento empieza a sonar desafinado, bueno, me gusta tener al alcance otro instrumento que al menos suene diferente. Leer el resto de esta entrada »
Me mira. Lo miro. Me vuelve a mirar con cara de “¿Qué querés que haga?”. Lo miro con cara de “Ya sé que no tenés la culpa, pero a alguien tengo que putear por dentro…”
- Tenés que poner un poco más de perejil. La balanza no me pesa menos de 40 gramos.- Me dice.
- ¿Y lo que me sobra lo tiro?- De nuevo la cara de “¿qué querés que haga?”
- Es que no me pesa el perejil. Tenés que poner al menos 40 gramos. Leer el resto de esta entrada »
Una vez más nos hundimos en el asqueroso barro de la mediocridad. Epa que arranqué en quinta,
pero es cierto. El disparador de esto es el reciente “suceso” que “conmueve” al mundo: la
realización del videoclip “Somos el mundo” donde se convoca a más de 50 ¿artistas? para hacer
una reproducción actualizada, pedorra y sin criterio de la excelente canción “We are the world”
de USA for Africa.
Y digo yo ¿no es demasiado mediocre, falto de originalidad? ¿Dentro de esa cantidad de
“artistas” no hay ni UNO que pueda escribir algo propio, nuevo? Leer el resto de esta entrada »
Chachán chacháaaan. Damas y caballeros, hago oficial la inauguración de una nueva sección de SDH llamada “Lo que me rompe las bolas“. Destinada a esas cosas cotidianas que me revientan (digo ME, por no decir NOS, que seguro alguno se identificará con estas cosas. Atenti muchachos: no están solos). La consigna es intentar resumir en diez puntos las cosas/actitudes que me joroban la vida en determinados aspectos. Leer el resto de esta entrada »
“Ojalá todos los hombres fueran como vos”. ¿No les causa una cosita esa expresión? Por un lado, el orgullo de ser de una manera distinta, que nos hace destacar de la media, que nos motiva a seguir puliéndonos. Por otro lado ¡¿Qué carajo quiere decir eso?! Ese deseo de que el resto de los de mi género compartan lo que a mi me costó tanto tiempo mejorar. NI EN PEDO. Leer el resto de esta entrada »
Siempre, y sobre todo en estos casos, aparecen esas personas que, ante la muerte de alguien
reconocido, empiezan a hacer leña del árbol caído.
Ahora le toca el turno a Michael Jackson. Que era pedófilo, que se gastaba la guita en
boludeces, que se cambió de color la piel porque renegaba de su raza, que estaba enfermo,
que se drogaba, que era puto y que adoraba al diablo. Estas personas parecen puestas a
propósito en los boliches de esquina, con el único objetivo de sembrar la peste de su propia
ignorancia. Cuando se muera Maradona van a decir que era drogadicto, Leer el resto de esta entrada »

